La semana pasada os contaba mi pasión por la gastronomía, y hoy voy a comenzar con el debate… ¡Es broma!
Una de mis tareas es estar a la última en las tendencias gastronómicas, aunque estas dependen bastante de la situación geográfica, en las grandes ciudades comoMadrid y Barcelona las modas comienzan antes que en las pequeñas como Logroño, e incluso a veces ni llegan.
Lo que estamos experimentando actualmente es el paso de la bebida de moda el gin tonic al vermut, antes todas las distribuidoras se peleaban por tener una ginebra en su portfolio, hemos encontrado las explicaciones más variopintas sobre su elaboración a fin de ocupar un lugar entre las más premium, desde su destilación sólo en noches de luna llena a botánicos innombrables.

Ahora comienza a sustituirla el vermut, al menos en nuestra ciudad, porque en mi blogyo hice varias publicaciones hace tres años de su llegada a la capital y sigue evolucionando.
En Logroño, ya podemos encontrar varios establecimientos con la denominación de vermutería, ¿aún no los conoces? Te recopilo una lista de los que más me gustan y te invito a que el próximo fin de semana dediques tiempo a la hora del vermut, eso sí siempre sabe mejor con amigos y familia.
  • Fundición 8. Como su nombre indica, se encuentra en la calle Fundición nº8, en lo que antes llamabamos “La Zona”. Ángela os guiará sobre los más de 15 vermut sirviendo con mismo y esmero cada uno de ellos.
  • Barrio Bar. Lo encontramos en la calle Menéndez Pelayo, en una zona que recupera poco a poco los pinchos y la afluencia a la hora del vermut. Rubén y Maite acompañan sus preparados con un maridaje digno de ser probado.
  • Moderna Tradición. Con vistas al Ebro, junto al Puente de Hierro encontramos este lugar donde el único vermut que podemos degustar nos sorprende por su elaboración a partir de vinos de Jerez macerados con 30 botánicos que sin duda te sorprenderán cuando los marides.
  • El 4. Selecta barra en el Espolón acompañada de vermut, el cuarto proyecto de Alfredo y Moisés con un toque “a la moda”.
Ahora ya no tenéis excusa… ¡la hora de vermut ha llegado!