¡Muy buenas Fitfam! 
Hoy vuelvo por aquí, para hablaros sobre algo que poca gente conoce y cada vez está más demostrado que puede conllevar muchos efectos secundarios, y no buenos precisamente. 
Sin embargo, se consume a diario y en cantidades elevadas vamos aumentando el riesgo.
No es otra cosa que el “Glutamato monosódico”, o potenciador del sabor E-621. También es conocido por el aditivo “umami”, aunque en el etiquetado puede aparecer con muchos nombres más diferentes.
Seguro que muchas veces os habéis preguntado qué lleva la coca-cola que no puedo dejar de beberla, o esas patatas Pringles en las que nunca un eslogan fue más cierto: ¿a qué no puedes comer solo una? O las aceitunas rellenas, incluso muchas otras comidas procesadas como fideos, precocinados, etc.
Pues lo que lleva no es otra cosa que nuestro “querido” glutamato monosódico, que es un aditivo que mejora el sabor de los alimentos procesados. Hace que los aderezos tengan mejor sabor, la comida congelada sepa más fresca, que los encurtidos tengan más sabor…
El consumo del mismo puede causar migrañas, nauseas, depresión, alergias, entre otras cosas,  sobre todo si se es “sensible” a este aditivo. Además, es una neurotoxina que daña el sistema nervioso y sobreestimula las neuronas. Si encima ya se tiene alguna patología tales como migraña crónica, colon irritable o alguna similar el consumo del mismo puede empeorar los síntomas de dichas patologías.
¿Dónde podemos encontrarlo?: Pues lamentablemente en la mayoría de los productos procesados, como son sopas, caldos, salsas, aderezos, embutidos, aperitivos, etc.
¿Cómo evitarlo? Leyendo las etiquetas de los alimentos. El glutamato podemos encontrarlo con distintos nombres: potenciador del sabor E-621, glutamato monosódico, proteína texturizada, caseínato de sodio, levadura hidrolizada, etc.
Como siempre os digo, el mejor método para evitarlo es seguir una alimentación saludable, rica en nutrientres y con alta densidad nutricional, priorizando ALIMENTOS y dejando de lado productos procesados.
Cuantas menos etiquetas “comas” mejor. Céntrate en llenar tu frigorífico y despensa de alimentos: como frutas, verduras, hortalizas, legumbres, carnes, pescados, frutos secos, cereales…
De esta forma tu salud se verá recompensada y tendrás mayor vitalidad además de que, disfrutarás comiendo y harás el paladar a sabores de verdad y no a sabores “artificiales”.  De este modo te asegurarás de introducir bien de vitaminas y micronutrientes y dejar de lado todos los aditivos químicos y demás sustancias de las que están llenas todos los procesados.
Próximamente, os escribiré un post sobre cómo leer las etiquetas de los productos que creo que os podrá ayudar a sentiros más seguros/as cuándo hacéis la compra.
Recordad que cualquier tema que os pueda interesar no dudéis en pedirlo, 
¡Vamos a comernos otra semana! Sonrisa en la boca, y adelante.

“EL ÉXITO NO ES LO OPUESTO AL FRACASO, SINO QUE FORMA PARTE DEL MISMO”.