Llevamos ya varias semanas hablando de tendencias, diseñadores y looks, pero todavía no hemos dedicado un momento a hablar de la importancia del cuidado de los pies. Bien, ese momento ha llegado.

Sé que a veces da pereza y son los grandes olvidados…”es que están allí abajo…tan al final…”
Pero todos sabemos que un zapato no queda igual si la piel no está bien cuidada y, ya, no hablemos en caso de sandalias.
Como parece que la primavera ha terminado de instalarse en nuestro día a día, es el momento ideal para hablar de ello, ahora que hemos sacado el zapato más abierto y las sandalias están a la vuelta de la esquina.

Lo ideal es aprovechar los días que tenemos pensado pasar en casa y dedicarnos a nosotros.
Vamos a empezar: Lo más importante y primordial (a mi modo de ver), es realizar, a menudo, una buena exfoliación. 

Yo te voy a hablar de dos opciones: la casera y la comercial.
En caso de la versión casera, podemos utilizar azúcar con un poco de agua o aceite de oliva y frotamos bien los pies para eliminar las pieles muertas.
Si eres más de comprar productos con una formulación específica y que ofrezcan unos cuidados más concretos, te voy a hablar de “Sugar scrub”.
Hace poco tiempo que conozco la marca Biodroga, pero la verdad es que me ha conquistado. Sus productos son realmente efectivos y tienen un olor riquísimo.

Después de una buena exfoliación, debemos hidratar. Mi opción más casera es utilizar aceite de oliva (cuando todo lo demás está por reponer) o aceite corporal. También funcionan muy bien los aceites vegetales, como el de almendras.

Si prefieres comprar una crema, yo apuesto por el bálsamo reparador de Peggy Sage. 
Por otro lado, seguro que has oído que las cremas con Urea son muy hidratantes para los pies, pero yo no soporto el olor que suelen contener, y prefiero evitarlas.
Por supuesto que, cada poco tiempo, a mi me gusta pasar por mi centro de belleza y que me cuiden los pies, con una pedicura completa.

Con los pies cuidados y un bonito color en las uñas, 
¡Cualquier calzado queda mucho mejor!
Vale, ahora vamos a ponernos serios porque… ¿Quién no ha tenido una rozadura o ampolla terrible por culpa de ese precioso par de zapatos que te niegas a desterrar aunque te destroce los pies?

Lógicamente, tener los pies “al día”, en cuanto a hidratación, es importante y la calidad del zapato también, pero muchas veces el tiempo que haga en la calle o las horas que pasemos con ellos puestos hacen estragos en nuestro “medio de transporte”… Y para eso, y después de haber probado un montón de cosas, yo te recomiendo COMPEED.
De venta en farmacias, siempre me acompañan uno o dos apósitos en el bolso, cuando el par de zapatos en cuestión, y yo, aún no somos amigos.
Y con todo esto, solo me queda animarte a que te mimes mucho para empezar a lucir pies.

Si quieres seguir mis andanzas, no tienes más que asomarte por instagram @luchy8

Muchas gracias por dedicarme este ratito de tu tiempo. 


                                                        Nos leemos, ¿vale?
                                                                          Luchy