Tras una Semana Santa lluviosa, llegará el sol, porque la primavera ya se instauró y con ella, tras sus nubes se encuentra el sol. Con eso, el índice ultravioleta comienza a notarse y es ahora, cuando estamos más desprotegidos, que aparecen las primeras manchas y las primeras alergias e intolerancias al sol.

Posiblemente, la primavera sea el momento más importante del año para cuidar la piel del sol. Porque una vez estemos en verano y ya hayamos bronceado, todo lo que hubiera tenido que ocurrir, ya habrá pasado.

Pero, ¿a qué me refiero con esto exactamente?.

Durante el invierno, las defensas naturales de la piel han estado de «vacaciones». Ponerlas en marcha ahora es vital para que la piel sufra el menor daño posible. El objetivo es siempre, broncear si es lo que se desea, de una forma absolutamente segura y correcta. Por el contrario, si no se desea broncear, la piel debe tener un bloqueo adaptado a su fisionomía y a las circunstancias correcto. Es por esto, que sea cual sea el caso, siempre, se ha de llevar un protector solar ADECUADO, ADAPTADO Y TOTALMENTE PERSONALIZADO. Por lo tanto, no sirve ponerle a nuestros hijos la protección facial que yo me aplico cada año, o por el contrario aplicarme en la cara la protección que está formulada para un bebé.

El gran problema que nos encontramos siempre, es que la gente tiene dudas a la hora de comprar sus protectores. Por eso propongo una lista de cosas a tener en cuenta para poder escoger de manera correcta:

1- La edad del individuo. Hasta las 12 años, la piel se está formando, por lo que su sistema inmune es mucho más vulnerable. Tendremos siempre especial en cuenta a los bebés hasta 3 años. De igual modo a los ancianos.

2- El tipo de fototipo. Tu hijo y tú seguramente no compartáis el mismo fototipo y tampoco tu marido.

3- ¿En qué lugar se producirá la exposición? No es igual, irte a veranear a Asturias que al Caribe.

4- ¿A qué horas estaremos expuestos?. Se aconseja siempre evitar las horas desde las 12 del mediodía hasta las 16.00h. Los rayos ultravioleta inciden mucho más en esas horas. Es cuando hay que tener más precaución con los individuos más vulnerables.

5- Historial del individuo con el cuidado solar. Recordemos, «que la piel tiene memoria», por lo tanto si te has quemado cada año en la niñez, tu información del adn está «tocada» y se debe tener en cuenta.

6- Sensibilidades y otras enfermedades. Las pieles atópicas, con psoriasis o casos como el vitíligo entre otras cosas, son importantes para hacer una gestión correcta de sus defensas y no exponer a la piel a un esfuerzo y sufrimiento excesivo.

Nuestra filosofía siempre vota por la personalización de los tratamientos. En el caso del sol, somos especialmente sensibles en la forma en que se trata al órgano más extenso del cuerpo y uno de los más importantes. Recuerda, que es un órgano vital y por tanto has de tenerle el respeto que se merece. Por este principio, nos comprometemos a hacer un diagnóstico de piel y ayudar a escoger un solar durante todo lo que queda de ABRIL. Pasa por nuestro salón y solicita la información correcta para que puedas comprar tu solar de forma adecuada. No tienes por qué comprar nuestra marca sino lo deseas, pero te ayudaremos y asesoraremos en la elección del solar correcto. ¡CORRE LA VOZ!.

Recuerda: Jornadas de puertas abiertas para averiguar cuál es tu protector adecuado. Del 23-30 de Abril. Solicita más info o reserva tu consulta a través del 627900728 o en enlace de reservas de nuestra web. ¡Te esperamos!