Dos personas pueden llegar a consulta con exactamente el mismo objetivo:
«Quiero reducir abdomen».
«Quiero mejorar la celulitis».
«Quiero tratar la flacidez».
Y, sin embargo, pueden necesitar estrategias completamente diferentes.
Porque el cuerpo no funciona como una plantilla.
Lo que desde fuera parece el mismo problema puede tener características muy distintas: grasa localizada, retención de líquidos, celulitis, flacidez o una combinación de varios factores.
Por eso empezamos por el diagnóstico
En Hermosilla creemos que antes de decidir qué tratamiento hacer, necesitamos saber qué estamos tratando.
En nuestro diagnóstico corporal estudiamos las características de cada persona, las zonas que generan preocupación y sus objetivos para determinar qué estrategia puede tener más sentido.
Porque no se trata de utilizar la tecnología que está de moda ni de repetir el tratamiento que le funcionó a otra persona.
Se trata de encontrar lo que tiene sentido para ti.
El mismo objetivo puede necesitar caminos diferentes
Dos personas pueden querer mejorar su abdomen y partir de situaciones completamente distintas.
Una puede presentar principalmente grasa localizada. Otra puede necesitar trabajar sobre la firmeza de los tejidos. Otra puede tener diferentes factores combinados.
El objetivo es el mismo.
El punto de partida, no.
Y cuando cambia el punto de partida, también debería cambiar la estrategia.
Antes del tratamiento, el diagnóstico
Nuestro cuerpo cambia, y lo que necesitábamos hace unos años no tiene por qué ser lo que necesitamos ahora.
Por eso, para nosotros el diagnóstico no es simplemente el paso previo a un tratamiento.
Es la forma de conocer tu punto de partida y tomar decisiones con criterio.
No se trata de hacer más.
Se trata de hacer lo que tiene sentido para ti.